A veces las personas, pueden estar tan sumamente centradas en su propia autosatisfacción y realización personal que pueden llegar a rozar la etiqueta de despreciables.
Es curioso como a veces lo que proclaman externamente es justamente lo contrario de lo que sienten o piensan internamente.
¿A qué me refiero con esta afirmación? Con esta afirmación quiero reflejar las incongruencias tan comunes entre las personas, como “El ser humano para encubrir sus limitaciones prefiere criticar aquello que más desea conseguir con tal de no reconocer que está fuera de sus posibilidades…“
¿Qué moraleje extraer detan inconcluso debate?
Pues que de lo que te digan los demás creete la mitad de la mitad de lo que sus palabras pronuncien.
Por probabilidad ni esa mitad de mitad reunirá la verdadera verdad.
